jueves, 27 de noviembre de 2008

30 primaveras en otoño

Qué raro se hace esto... y encima con noticias de una ola de calor del otro lado. Pues nosotros pa'no ser menos nos desquitamos con una ola de frío, y la primera nevada del año.

Esta mañana me fui hasta el monte de Arriaga para sacarle la primera foto a la nieve, y aquí se las dejo (estaba bastante nublado y por eso no se aprecia del todo... me hubiera quedado hasta que abriera, pero era mucho más probable que me agarrara un chaparrón).


Ya la tendremos más cerca, pero a lo que quedan tres largos meses de invierno por delante, la verdad es que no me urge para nada...

jueves, 20 de noviembre de 2008

En la Catedral con los Leones

Como tantas otras ciudades que se cotizan desde un punto de vista turístico, Bilbao tiene un ícono internacional que la hace reconocible: el Guggenheim. Viene a ser como el Big Ben, la Torre Eiffel, la Sagrada Familia o la Estatua de la Libertad. Aunque tal vez, a diferencia de estas otras ciudades, puede parecer a simple vista que Bilbao no tiene mucho más para ofrecer.

Esto es una falacia, por supuesto, tan simple como creer (como muchos por aquí) que Argentina se reduce al tango, la Patagonia y las Cataratas, o que Uruguay no tiene nada que ofrecer (sigo hablando de turismo, eh? Por las dudas…).

Hace unos meses vi en Vaya Semanita (un programa semanal de humor vasco, con un estilo comparable al de Telecataplum o Plop!) un sketch al respecto, en que unos turistas preguntaban qué podían hacer en Bilbao luego de haber visto el Guggenheim, y los mandaban al hotel a ver la tele, ya que no les quedaba nada más. Estos tipos se mofan de todo, especialmente de sí mismos, y aquí está la otra cara de la moneda:

(si no lo encuentran gracioso, es probable que yo ya esté muy habituado al humor vasco y se me haya “deformado” el gusto…)

Pero bueno, como introducción fue un poco larga para llegar a lo que iba. Poco tiempo en Bilbao se precisa para ver que el Guggen representa a la ciudad pero sólo marginalmente. Hay muchas otras cosas que la definen, como los txikiteros, por ejemplo. O la ría, los montes y el xirimiri. O el bilbaíno medio, por lo general bastante agrandado, muy pagado de sí mismo, socarrón, y fanático hasta la enfermedad del Athletic de Bilbao.

Todos los fines de semana, cuando juega el Athletic, todos los bares (que ya saben que son muuuchos) cuelgan en la puerta una bandera rojiblanca, señalando que allí se pasa el partido. Muchísimos bilbaínos lo siguen, y casi todos aquellos con quienes he podido hablar del tema tienen una visión totalmente deformada de la realidad de su equipo, que al día de hoy es bastante patética. Un poco como pasa con la historia del fútbol uruguayo (de clubes, pero también y fundamentalmente de la selección) se recurre a glorias pasadas para pretender una dimensión que notoriamente no se tiene.

El Athletic, aquí, es un equipo GRANDE, aunque hace ya casi 25 años de su última Copa. Cierto es que al igual que los dos grandes, nunca descendió de categoría (un poco como Cerro en Uruguay hasta hace muy pocos años, si no recuerdo mal. La verdad es que yo no iba mucho por el cerro ni conocía muchos de sus hinchas, pero espero que no vivieran tan auto-engañados como la gente de aquí).

Y es que el bilbaíno a veces parece un poco porteño en su agrande (con perdón de los porteños, claro! Jeje). Aún este año cuando comenzaron con pretensiones de copas europeas, y de arranque se encontraron en posiciones de descenso, de las que todavía no han podido salir.

In any case, a lo que iba, es que el Athletic es parte orgánica de la ciudad y de la forma de ser de esta gente, y como tal yo me estaba debiendo un poco más de investigación de campo, léase, ir a La Catedral a ver un partido de Los Leones en vivo y en directo. Con dos amigos de Lore nos compramos entradas para el fondo norte, algo así como lo que sería el Talud Colombes en el Centenario. Para ser las más baratas, sin dudas son muy caras (si Bilbao es de por sí una ciudad cara, un equipo que responde a las características que intenté describir no podía nunca tener entradas a precios populares, no? Al fin y al cabo, y como dirían por aquí como si eso lo explicara todo… somos de Bilbao).

Antes de llegar, la fiesta por la calle. El estadio está metido dentro de la ciudad (al menos 3 de sus tribunas) y claro, hay un montón de bares alrededor, y todos estaban llenos de gente haciendo “la previa”. Buen ambiente de jolgorio, a pesar de que jugaban el último (Osasuna) contra el penúltimo.

Nosotros llegábamos con el tiempo un poco justo así que no hicimos la obligada previa en el bar, y nos mandamos p’adentro antes que se llenara mucho. San Mamés es un estadio para unas 40 o 45.000 personas, bastante cuadrado, pequeño, y por ende muy cercano. Un poco como se ve la Bombonera por la tele (tengo un debe ahí…).

Estábamos apostados en la fila 11, es decir, muy cerquita de la cancha. Y al igual que en Inglaterra, no hay alambrados. En cada córner los teníamos casi al alcance de la mano.

El partido, según dijeron los comentaristas, fue muy malo. Es verdad que vimos poco futbol, pero la perspectiva y el ambiente lo amortiguaban bastante. Yo quería escuchar a la hinchada del Athletic, y me quedé un poco decepcionado porque pensé que iban a alentar un poco más. Hubo algunos cánticos “interesantes” pidiendo la independentzia y la repatriación de los presos políticos, y por supuesto bastante apoyo al equipo, pero tampoco nada del otro mundo… me parece que en Uruguay se canta bastante más.

Eso sí, aunque no se nota en estas fotos el estadio estaba casi lleno, lo que no es poca cosa dadas las circunstancias deportivas del equipo. El partido terminó 2-0, para alegría y alivio de los locatarios. Nosotros nos fuimos a tomar una para dar tiempo a que los primeros miles se tomaran el metro y nos lo dejaran algo más transitable, que viajar apretado es un embole.

En definitiva, prueba superada!, para ellos, y para mí.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Son aquellas pequeñas cosas...

- Hoy llueve con ganas, otra vez... Mejor, porque tengo la tarde libre y me voy a echar una siesta de campeonato!

- Hablando de campeonatos, luego de 3 semanas miserables, el Arsenal se redimió ganándole al Manchester United por la Liga, y goleando al Wigan por la Copa (como es habitual, además, jugando con todos los pibes de la reserva). En lo que a mí concierne, no existe un mejor antidepresivo que ése.

- Es una pena que la cámara de fotos siga en el taller... hace unos días vi lo diferentes que son por aquí las empresas de mudanza, y la verdad es que ameritaba foto. Creo que aquí, hacer mudanzas no tendría ni la mitad del encanto y disfrute que siempre tuvo en Uruguay.

- Otra foto que me quedé sin sacar, aunque ésta hubiera estado más difícil, fue ayer en el metro. En el asiento de al lado iba una señora mayor, y sus zapatos negros de señora mayor tenían en el empeine un broche plateado con forma de esvástica. Shocking... pero la verdad es que al verla, su cara no contradecía en mucho al broche.

- Si en cuantocambio reseñara periódicamente los progresos de Irati, la prima de Lore de 23 meses que pasa con nosotros los días de semana, la frecuencia de actualización del blog aumentaría exponencialmente. En estos últimos días se está acercando de a poco a dominar la "S", y sus afirmaciones pasaron de un tímido "i" a un sólido "Zí", digno de Felipe, el hermano de Mafalda. Si Anita la viera, ya sé qué calificativo le vendría a la mente: masticable!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Un mes intenso / Glad to be back

Del 3 de octubre al 3 de noviembre pasaron unas cuantas cosas, la mayoría muy buenas y también de las otras, al punto que mirando atrás cuesta creer que haya sido sólo un mes.

Tras el casamiento y un fin de semana de vacaciones, vinieron las colas a la intemperie por el bendito papel liberador que al final no fue tal. Sigo pseudo-preso, aunque ahora ya esté dentro de la maquinaria burocrática, y pueda aprovecharlo para abrir una cuenta bancaria, o inscribirme al sistema de salud pública sin mayores inconvenientes.

Los plazos burocráticos obligan a mirar "p'alante", a reformular ilusiones y expectativas, y a cambiar la Pilsen por un Rioja, bronceador por nieve, Felicidades! por Enhorabuena! y "muchachos" por "colegas".

Todo eso mientras me acostumbro a que el jabón se enganche en el anillo al lavarme las manos, y mientras intento no jugar a ser guarda de Cutcsa cuando voy en el metro y siento el irrefrenable impulso de darle anillazos al barrote y gritar "pasando p'al fondo que hay lugaaaaar!!!"

Y mientras tanto, festejos... porque el evento fue familiar (y cojo, pero eso se sobreentiende) y "la peña" quiere festejar también, y por eso nos sacó a pasear un domingo otoñal y soleado por los límites de Vizcaya, para conocer las cuevas de Pozalagua en Karrantza, para ponernos al día en una sidrería, o para aprovechar los últimos solcitos en una playa.

Y dos semanas después, más festejos. Esta vez reservamos un albergue donde poder estar "a nuestra bola", e invitamos a la gente a que se disfrace, preferiblemente de algún dibujito animado, para tener una fiesta larga y divertida.

Larga y divertida fue, además de emocionante por momentos. María y May nos bailaron / dedicaron un agurra, mientras que Tami, con la complicidad de muchos, nos preparó un video con buena parte de nuestra historia de estos 2 años, junto con mensajes y saludos de muchos de "los colegas". Fue conmovedor, y una prueba más de lo mucho que nos quieren por aquí, y lo afortunados que somos por ello.

Y ahora podría terminar diciendo que ya que me puse al día procuraré escribir a menudo... pero como eso es harto improbable, simplemente lo dejo por acá.