miércoles, 20 de mayo de 2009

En el País de las Últimas Cosas y en el de las Primeras


Hay palabras que en inglés suenan mucho mejor que en español, como understatement, por ejemplo. Hoy pensé en ella mientras hacía la cama, cuando repasaba rápidamente estas últimas dos semanas y por un momento pensaba en describirlas como peculiares. El diccionario me ofreció traducir understatement como “quedarse corto”, pero para mí esa definición se queda corta, también.

Dicen que las mudanzas son agotadoras y ésta efectivamente lo fue, pero a mí siempre me encantaron nonetheless. Esta no fue excepción, aunque sí me dejó un poco paspado a la altura del penúltimo viaje desde Erandio hasta San Vicente de Barakaldo.

Ahora ya hace más de una semana de la primera noche en el nuevo hogar, y ya se puede decir que estamos instalados. Esa instalación se fue dando por pequeños grandes hitos desde la firma del contrato, la compra del colchón, la instalación de Internet, la colocación del escritorio… ahora ya estoy en fase ‘maruja’ total, lavando platos, colgando ropa, barriendo de vez en cuando y luchando con las comidas del día. De a poco se van instalando nuevas rutinas, como ir a comprar el pan por la mañana (nada de flautas; acá son barras y las hay normales opequeñas, y no son blancas o tostaditas, sino muy cocidas o de media cocción), o llevarme la compu a la cocina durante el almuerzo, porque aún no tenemos radio ni tele pero sí tengo wifi, con lo que Joel, el Sueco y Darwin me acompañan.

También, hoy nos fuimos a empadronar, con lo que oficialmente ya somos barakaldeses. Sinceramente, creo que erandiotarra sonaba mejor, y me va a costar pasar de un galardonado pueblito de 10.000 habitantes, donde además están los aitites y los amigos, a una ciudad de 100.000. De todas formas en estos días he dado algunos paseos, y esta mañana la ciudad se me antojó un poco parecida a Buenos Aires, aunque sin su señorío, todo hay que decirlo. Barakaldo fue desde siempre una ciudad industrial, obrera, pero hoy en día tiene unos cuantos parques y espacios verdes. Y uno de ellos frente a casa, nada menos, que desde el cuarto piso tenemos unas vistas que no son de desdeñar.

Así que mientras suenan las campanadas de la iglesia, yo los dejo con unas pocas fotos de la Plaza, y del apartamento, y con la promesa de más. 



5 comentarios:

Marlene dijo...

Ahora sí chicos, cada vez + me dan ganas de visitarlos

hormiga dijo...

dieguito papo! hace tiempo no pasaba por aca! q lugar ese desierto che!
un abrazo y q anden bien

Anónimo dijo...

¡Guauuu! Qe emoción!!, terminaste cansado, pero que lindo nagurar un nuevo hogar eh?
Y Que linda la foto del parque, que grata casualidad tener vista a un espacio verda y más aún si como dices, Barakaldo no es una zona que se caracterize por ello!!.
un besote y q uiero mas fotitossss!

Nella

Unknown dijo...

Que bueno que ya estén mudados e instalados!!! me alegro mucho que tengan SU lugar. Un beso grande

Anónimo dijo...

¡Felicitaciones a ambos porque tienen su primer hogar!Disfrutaron cada momento de mudanza,ahora toca construir rutinas compartidas(o no-rutinas creativas)Como hoy es 26/05 Día Nacional del Libro, quiero imaginarlos leyendo/comentando algún libro,en cualquier soporte. Lic.Diegui:parece que amigas Generación´97 están presentes al firme visitando tu blog. AnaP.