viernes, 5 de septiembre de 2008

Fiestas de Erandio, y el fin del verano

El otoño se cierne sobre nosotros hace días. De hecho, amenaza desde que volvimos de Extremadura aunque sólo sea por contraste. Un buen día de verano aquí igual tendría 5 o 10 grados menos que su equivalente extremeño.

La semana pasada, sólo 3 días después del final de la Aste Nagusia comenzaron las Agustin Deunaren Jaiak (Fiestas de San Agustín), o sea, las fiestas de Erandio. Si bien gran parte de ellas me las pasé trabajando, en casa, igual pude ver una cara de las fiestas locales que no había visto hasta ahora. La gente del pueblo se viste para la fiesta con la vestimenta típica del pueblo, y de repente por la calle todo son pantalones azules, camisetas o camisas blancas, y pañuelo azul al cuello.

Durante las fiestas hay conciertos, verbenas, competiciones varias entre las cuadrillas, chorizadas, fuegos artificiales, regatas, danzas, desfiles, y un largo etcétera. El viernes pasado, una de las actividades era un taller infantil y una de sus organizadoras era María, una de las amigas de Lore. Me pidió si podía darle una mano, por lo que ese día tuve mi primera experiencia de trabajo “en negro” en el viejo continente.

Durante tres horas en la mañana y otras tres por la tarde, nos dedicamos a hacer manualidades (billeteras con papel de revista plastificado, mariposas con palillos) y otras actividades (plantar lechugas, pintar caras) con todos los niños que se pasaron por allí (sólo en la mañana fueron más de 100…), y también con algunos de sus padres, que como suele suceder fueron los más insoportables del montón.

Terminamos bastante hechos carozo, pero siendo viernes de fiesta había cena en la lonja, con el consabido kinito y posterior salida a recorrer los bares y las txosnas. Durante la noche tuvo lugar un bonito intercambio cultural con las amigas de Lore (les enseñé unos cuantos insultos uruguayos) y eventualmente todos quedamos “tatuados” con algún simpático uruguayismo levemente modificado.

Las fiestas continuaron hasta el domingo, pero el lunes, primero de setiembre además, ya se respiraba por aquí un aire de comienzo de año completamente equiparable al lunes después de Semana de Turismo. Hace 3 o 4 días que cuesta andar en manga corta, y hoy tenemos unos vientos arrachados que no dan ganas de salir…

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué demás. Mucha fiesta, actividad y sociales. Se los ve muy bien en la playa de la Concha... ja ja. Bueno, por la foto veo una similitud con la playa de piriápolis.Bs.M