domingo, 28 de abril de 2013

Sunday ramblings XII: Enriquesco!

Este jueves tocó a su fin el primer periodo decididamente primaveral de este gentil mes de abril que se está portando tan bien, o que tal vez está siendo simplemente clemente luego de tanto castigo previo.

Nos dejó con no menos de siete días consecutivos de tardes templadas y frecuente sol, que supimos aprovechar paseando parques y caminando a la vera del río, andando en bicicleta o retomando el ejercicio.

Tiene un encanto especial el ir a jugar el primer partido de tenis en 6 meses, el salir de casa en pantalón corto, el salir de trabajar cuando aún es de día y la campera puede volver colgada al hombro.

La primavera te devuelve el alma al cuerpo, y te ayuda a ver la cantidad de cosas bellas que hay alrededor, con sólo estar un poco dispuesto a apreciarlas. 


Casi de un día para el otro hacer planes se vuelve más sencillo, y cumplirlos no es una hazaña. Ir a encontrarse con amigos no se hace cuesta arriba, y la agenda de repente está más apretada.

Y aún así, uno de los highlights de la semana poco tuvo que ver con el sol o la primavera, y mucho con la rutina o el sentido de pertenencia local. Si mis cálculos no me fallan, ésta fue la quinta vez que fui a cortarme el pelo a donde las rusas/lituanas, luego de que razones de fuerza mayor me forzaran a dejar atrás a mis amigos los chinos. Mi nueva peluquera de confianza, Anita, es húngara y tal vez por eso, un poco oblicuamente, me hace acordar a mis abuelos. Hoy, que la veía por tercera vez consecutiva, pude decir por primera vez en muchos años esas dos palabras mágicas y liberadoras que en una peluquería son música para mis oídos: como siempre.

En su breve desconcierto pude ver que lo entendió aunque no se lo esperaba. Aquí se toman muy en serio esto de preguntarte por tu estilo (ja ja!) y parece que el como siempre no se lleva demasiado. Así que el resultado no fue exactamente como ponerse otra vez en manos de Enrique, pero estuvo bastante cerca. Lo suficiente como para que yo me apropiara de otro pequeño pedacito de mi Londres.

A la salida del concierto de Jenny Said Yes esta tarde, nos fuimos a tomar una con amigos, incluida Jenny, por supuesto.

2 comentarios:

Marianella dijo...

Hay Dieguito! Vos hablando del despertar del alma y la vida con la suba de temperatura y nosotros que vamos pal otro lado! Al mundo del fresquete y las estufas
Espero que el tiempo siga benigno
Ya escuché algo de Jenny said yes, muy lindo! parece coincidencia buscando una pavada la semana pasada la escuché en youtube y vos la venís a sacar a tema ahora, que coincidencia!!

Anónimo dijo...

Me encantó el "un pedacito de mi Londres"
Lore