En Oderitz, un pueblo de 12 caseríos, un frontón y poco
más, donde para ir al supermercado o la farmacia hay que subirse al auto
e irse, literalmente, "tres pueblos más allá" para encontrarlos, nos
quedamos en una casa rural con historia y chimenea. Todo allí invitaba
al descanso, a la actitud contemplativa, a pasar las horas sin prisas.
Para los días de excursión, a tiro de piedra están el nacedero del río
Larraun, la Sierra de Aralar o una antigua vía de tren reconvertida en
vía verde para recorrer a pie o en bicicleta. A la tarde, de vuelta "en
casa", nos sentábamos junto a la chimenea a leer o rever las fotos del
día, o a charlar un rato con Amaia o Jerome, los peculiares regentes del
establecimiento.
Pero estamos otra vez en Bilbo y aquí, junto a la gente y
el ruido (que tampoco es tanta ni tanto) parece que también están más
cerca las malas noticias, las tragedias cotidianas, masivas o de pequeña
escala, que parecen haberse instalado como tónica de los últimos meses.
Sin dejar de lado todo lo demás, estos días leía sobre la muerte de Zaha Hadid y recordaba que uno de nuestros últimos paseos en Londres
fue al parque olímpico, donde ella diseñó el centro acuático. Tenemos
que tener alguna foto, algún selfie de ese día en ese sitio.
Ahora que por fin volveremos a Londres como turistas, casi
dos años después, no sé si la agenda nos dejará llegar más allá del East
End y hasta Stratford, para ver el centro acuático y de paso
reencontrarnos con Westfield, el Black Bull o los preachers que prometen
Apocalipsis a las puertas de la estación. Creo que podremos prescindir
de esa experiencia.


1 comentario:
Una pérdida lamentable la de la arquitecta. Dejó mucho y eso es infinitud.
Un descanso total tuvieron. Irse del mundo unos días dentro del mismo mundo es una necesidad vital y hermosa. Depende de quien sea la compañía obvio. La pareja o sola!!!!
Como cualquier pueblito en el mundo tener q.hacer camino p.comprar la leche o un ajo. Aunque no es lo mio. Siempre necesito un 18 de julio y oferta cultural a corta distancia. Y las Mellis a mano!.
Salud amigos. Muy lindas crónicas
Publicar un comentario