miércoles, 30 de enero de 2019

¿10 años no pasan en vano?

Escrito hace un año, terminado/publicado recién hoy...

¿Qué mejor ocasión para volver la vista atrás que un aniversario como éste?

Parece que fue ayer (en realidad no) pero ya han pasado 10 años de aquel miércoles (me informa la computadora) 30 de enero de 2008 en que Rolo cumplía y cambiaba de década, como hoy (¡feliz cumple, vieja!), y nosotros, Lore y yo, nos tomábamos un avión con un par de valijas y un sinnúmero de incertidumbres.

Muy poco recuerdo de la mañana del jueves 31 de enero, cuando llegamos a Loiu. En el aeropuerto nos esperaba Felipe, que me recibió con el cariño que con el tiempo me supe ganar, pero que él adelantó generoso, fiel a su talante. El resto de los vagos recuerdos bien pueden ser de otros días, pero destacan la presencia de la (entonces) pequeña Irati y sus musiquitas, las vistas al monte desde Erandio, y el olor del frío, cargado de verde y tan distinto al montevideano. Ése mismo olor que sentí hace unos días, cuando finalmente se apersonó el invierno de este año, y que me llevó directamente a aquellos años en que era novedoso.

No creo que valga la pena un esfuerzo de memoria o un repaso memorioso (que en mi caso por otra parte estaría condenado al fracaso), ni un listado de highlights de estos años un poco nómades desde Londres a Bilbao. Sí es verdad que con el paso del tiempo me fue costando cada vez más trasladar las vicisitudes de la experiencia hacia la página, y que el retorno a Bilbao tuvo mucho de vuelta a casa, en cuanto a que todo parecía un poco más estable o si acaso, menos novedoso.

Tampoco escapa a mi detector de ironías que una de mis principales ocupaciones en CuantoCambio, el paso y la percepción del tiempo, fueran de las principales víctimas en mi sucumbir a la tecnología táctil y sus gratificaciones instantáneas. Si antes podía medir el camino de casa al trabajo en canciones y ahora pierdo la cuenta del número de tweets que entran en el mismo trayecto, puede que la diferencia sea un poco mayor de lo que parece.

En todo caso, son 10 años en éste otro hemisferio. Está lejos de un "¡quién lo hubiera dicho!", pero no está mal tener un número redondo para resetear la cuenta, ¿y tal vez ponerla en manos de Ibai y sus viajes a Uruguay?




5 comentarios:

Marianella dijo...

Diego! No me vas a creer pero hoy temprano estaba pensando en qué sería la vida de tu blog. Yo era y seré de tus fieles seguidoras. Espero que tu e ibai sigan juntos está hermosa actividad juntos!

Marlene dijo...

qué alegría!!!! Se despertó el blog!!!! teniamos ganas de saber de Uds. Ya lo leo!!!!

Marlene dijo...

jaja, feliz cumpleaños para tu vieja.

Pía dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pía dijo...

Me encantó!Soy fan de tu blog y ojalá puedas retormarlo e incluir algunas anécdotas de los viajes con Ibai :)