jueves, 19 de abril de 2012

Sunday ramblings VIII: making amends

El domingo pasado, de Pascuas, estábamos de vacaciones y me tomé licencia de los Sunday ramblings. No tenía una compu cerca, ni tiempo entre manos a pesar de estar de vacaciones (aunque suene a contradicción, ¿cuántas veces necesitamos un descanso luego de las vacaciones?).

Hace unos días que estamos de vuelta por aquí, y yo le daba vueltas a la entrada de hoy ya que Londres no fue gentil con nuestro retorno (¿o tal vez sea viceversa?). Es duro volver cuando se lo pasa muy bien en casa, aunque sea una segunda casa, y por acá te reciben con todo, como si nunca te hubieras ido, sin tiempo a transiciones ni adaptaciones. Como dicen, you've got to hit the ground running, pero está difícil después de 6 días de desconexión total.

Por supuesto me podría explayar sobre los días que pasamos en el País Vasco y alrededores, sobre los manjares de Fermina, o las patatas riojanas en La Rioja, las calles empedradas de Santillana del Mar, los tiburones y tortugas del acuario de Donostia, o las vistas de Zumaia, donde desde un mismo punto se puede ver monte, playa, puerto y mar, de un verde increíble.


Y luego están los amigos, claro. Y los momentos de complicidad, y el relax de no tener que traducir mentalmente lo que se oye o lo que se va a decir. Un poco de todo eso se puede ver en este link.

Pero bueno, me tomó unos días reconciliarme con London. De a poco lo fui logrando, creo. En el laburo ya marcha todo más encaminado, y eso es fundamental. También nos dimos (y nos daremos) algunos gustos en estos días, justamente a sabiendas de que hay que ayudar a esta experiencia a que se deje querer.

En el medio de esta coyuntura, creo que lo que mejor me vino fue ir el domingo a encontrarme con Owen y George en el pub. Son dos ex-compañeros de la biblioteca (víctimas de la reestructura), fanáticos del Chelsea y el Tottenham respectivamente, y ese día sus equipos se enfrentaban por las semifinales de la FA Cup. Si me hubiera quedado en casa hubiera deseado que los dos perdieran, o que el resultado se contara en lesiones en vez de en goles, y como eso no iba a ocurrir, al menos me fui a verlos sufrir un rato (a uno más que al otro, ya que el partido terminó 5-1), mientras les contaba lo bien que se come en el norte de la península ibérica y lo mal que están las cosas en la biblioteca (sea cierto o no, no esperarían escuchar otra cosa de mi, y yo no estaba para decepcionarlos).

Entre goles y pintas sonó la campana y nos cantaron last orders. Ellos se fueron a por la última en algún otro pub, y yo me volví para casa, un poco mareado y otro poco contento, aunque sin ser capaz de explicar muy bien por qué.

Es lo que pasa cuando te apuran...
Y hay que sumarle un poco de Riojita, aprovechando que Lore pasó por la Charity y me regaló una copa, para tomarlo al estilo poteo por Erandio.

lunes, 2 de abril de 2012

Sunday ramblings VII: the situation is very fluid

Versión en castellano


It beggars belief to think that we're already in April. Not long ago we were making plans for things to be done in the first month of 2012, and where did that one go? And the other two?

Anyway, here we are, and as a colleague from the Library said, "the situation is very fluid". She was trying, I think, to help me make up my mind and go for a new job within the Library, one that in slightly different circumstances would have been close to ideal. I'm not convinced, though, that the time is right. Nor that I'm ready to move into the office full time and relinquish the hustle and bustle that's been keeping me awake at night, and entertained no end during the day. It's like a tide... it comes and goes, and right now it looks like it's time to swim, not to let oneself go.

This fluid situation will see me meeting again with an old acquaintance. A tie. Yes, tomorrow I'll have job interviews, but this time I'll be on the other side of the table. We'll see how that goes, but it should be interesting.

In the meantime, Spring has come in full force and for the last 10 days we've almost constantly had the sun keeping us company. The only one day Lorenzo deserted us was on Saturday, when I  had tickets to go to see Fulham vs. Norwich City at Craven Cottage. Not the best day to be in a stadium right next to the river, but what can you do.



I was planning on cheering Fulham, but we ended up in the away end, and I enjoyed massively the chants of "Come on you Yellows!", "Come on City!" and "We'll sing on our own, we'll sing on our own, we're Norwich City, we'll sing on our own". Fulham's supporters, as seems to be the case with most home supporters in this country, were largely anonymous, but their team still won 2-1 on the day.

And of course, I couldn't leave the stadium without first finding the most weird of homages in sports grounds in these parts: Michael Jackson's statue! This is really bizarre.


Weekly pints count: 0
Another abstemious week, except for the red wine I used for cooking.

Sunday ramblings VII: the situation is very fluid, viste?

Es de no creer que ya estemos en abril. No hace mucho estábamos haciendo planes para el primer mes del 2012... ¿a dónde se fue? ¿y los otros dos?

Pero bueno, acá estamos, y como me dijo una colega de la biblioteca, "the situation is very fluid". Creo que estaba intentando ayudarme a que me decidiera a presentarme a un nuevo puesto en la biblioteca, que en circunstancias ligeramente diferentes habría sido casi ideal. Sin embargo, no estoy convencido de que sea el momento más adecuado. Y tampoco estoy convencido de mudarme a tiempo completo a la oficina y abandonar el ajetreo que me mantiene despierto por las noches, y entretenido durante el día. Es como una marea... viene y va, y ahora mismo parece que es momento de nadar, no de dejarse llevar.

Esta situación fluida va a hacer que me reencuentre con una vieja conocida, la corbata. Es así, mañana tendré entrevistas de trabajo, pero esta vez voy a estar del otro lado de la mesa. Veremos cómo va, pero debería ser interesante. 

Mientras tanto, la primavera se vino con todo y durante los últimos 10 días el sol nos ha hecho compañía casi constantemente. El único día que Lorenzo nos abandonó fue el sábado, cuando yo tenía entradas para ir a ver al Fulham contra el Norwich City en Craven Cottage. No fue el mejor día para estar en un estadio pegado al río, pero qué le vas a hacer.




Estaba decidido a alentar al Fulham, pero terminamos en la tribuna visitante, y disfruté un montón con los gritos de la hinchada: "Come on you Yellows!", "Come on City!" y "We'll sing on our own, we'll sing on our own, we're Norwich City, we'll sing on our own". La hinchada del Fulham, tal y como parece ser el caso con casi todas las hinchadas locatarias en este país, estuvo bastante callada durante el partido, pero aún así ganaron 2-1.

Y por supuesto, no me podía ir del estadio sin antes encontrar al más extraño de los homenajes que se pueda ver en recintos deportivos por estos lares: la estatua de Michael Jackson! Todo muy raro...



Otra semana abstemia, salvo por el tinto que le eché al tuco.

domingo, 25 de marzo de 2012

Sunday ramblings VI: semana multicultural

Esta semana finalmente llegó ese día que inevitablemente me complica y estresa cada 2 o 3 meses: había que ir a la peluquería. Si bien ya tengo una peluquería de confianza, no estamos aún al nivel de llegar y que me pregunten "¿Como siempre?", algo que haría todo el trámite mucho más sencillo.

Cuando cerraron por reformas el verano pasado tuve que buscarme la vida y terminé en la Barbería "Giuseppe" en Stratford, a la que sólo le faltaba el cartel de "Atendida por su propio dueño desde 1961". Y por supuesto, con el mismo equipamiento desde entonces. No me quejo, fue una experiencia de lo más interesante con quejas de Giuseppe sobre "esos que se llaman peluqueros", que sólo usan máquina y "no saben lo que es agarrar un par de tijeras". Claro que al salir de allí yo me parecía un poco a un galán de película de otra época (con tupé incluido), y otro poco a Scott Parker...

Giuseppe me contó que hacía años que estaban tratando de echarlo de allí (por la renovación de Stratford a raíz de las Olimpíadas) y una semana después de aquel podado infame la peluquería estaba cerrada. Por un tiempo pensé que había sido su último cliente, pero por suerte hace unos pocos meses volvió a abrir, al lado de donde estaba antes.

Volviendo a mis peluqueros, ese día fui temprano en la mañana, para en lo posible ser de los primeros clientes y no tener que esperar a que me atiendan (esperar en la peluquería es lo segundo en mi ranking de momentos desagradables del periplo peluqueril, luego de explicarle al peluquero qué cornos querés que haga).

Resultó ser que quien me había cortado el pelo las últimas veces no había llegado todavía. Como allí los peluqueros se hablan en chino entre sí (aunque el dueño es canadiense) yo afectuosamente le llamo Silent Chinaka, ya que luego del breve intercambio inicial él se dedica a lo suyo con tremendo esmero, un detallismo inquietante, y un silencio de lo más tranquilizador (su inglés y el mío no son del todo compatibles).

Como Silent Chinaka aún no había llegado me atendió el dueño, Chatty Chinaka, que no me cortaba el pelo desde la primera vez en que fui. Al poco tiempo me di cuenta que algo no iba bien, Chatty no estaba del mejor humor... le llegaron un par de mensajes mientras me cortaba (con el iPhone siempre a mano) que no parecieron convencerlo.

Al rato, ya pasadas las 10.30, entró Silent Chinaka como una exhalación y pasó para el fondo del salón... ahí me di cuenta que su impuntualidad era el problema! Cuando ya me estaba dando los finishing touches, Chatty se alejó un par de pasos para verme desde más lejos, y mencionó que estaba buscando una nueva perspectiva ya que él era un perfeccionista. Yo, tratando de hacerle un favor al otro, le dije que ya había notado que tanto él como su compañero eran muy detallistas. "¿Mi compañero?", "Sí, el que acaba de entrar"... para qué! Su cara de culo fue un poema! Yo me dije mejor me callo y los dejo que se arreglen, pero esa noche, cuando salí de la biblioteca a las 9 y media, Silent Chinaka estaba parado en la esquina con la mirada perdida, y la peluquería cierra a las 6... temí por su futuro laboral.
 
Así no es como me dejaron, sino como me levanté a la mañana siguiente...

Esa tarde finalmente llevé el mate a la biblioteca. Jack, uno de mis compañeros, tenía ganas de probarlo hace tiempo, y llevé todo el kit para armar un mate en su presencia. Se quedó fascinado, y al poco rato habíamos armado en la biblioteca una ronda que eso parecía un salón de la Facultad de Ciencias Sociales, yo cebando para 6 o 7 a mi alrededor, y explicando todo el ritual que acompaña al mate en mi país. Claro que tuve que "tolerar" que me movieran la bombilla, que trataran de revolverlo, que me lo devolvieran medio lleno, y que me lo compararan con estar chupando pasto, pero de todas maneras fue un momento muy especial para mí, y sé que para algunos de ellos también. Ya le pasé a Jack la dirección de una página web donde puede comprar yerba, mate y bombillas acá en Inglaterra así que me imagino que en cualquier momento lo veré yendo a laburar con la matera colgada al hombro!

Esta semana no hubo visitas al pub, pero sí nos dejamos tentar por una oferta de Casillero del Diablo en el super... va contra mis principios comprarle a un sponsor del Manchester United, pero en este caso hicimos una excepción.


domingo, 18 de marzo de 2012

Sunday ramblings V: caminando

Las relaciones afectivas con la gente y sobre todo con los lugares tienen vaivenes que a veces son sorprendentes... recién termino de escuchar la entrevista que le hicieron en No Toquen Nada al Enano Teysera, y por un momento estuve a punto de querer mandarles un mensaje para contarles de las 2 veces que los vi en vivo en Bilbao, cuando los tuve caminando al lado mio entre la gente porque, al menos la primera vez, en Rekalde, éramos un grupito de unos 50 y los músicos andaban por ahí, como si nada... claro que no estaba escuchando en vivo, y mis anécdotas posiblemente no se comparan con un niño de 5 años prefiriendo La Vela a unos payasos en su cumpleaños... pero bueno, quería decir que me sentí más cerca del paisito que de costumbre.

El jueves, y la semana pasada también, me pasó lo mismo con Bilbao... qué momento el Athletic ganándole (y dándole un baile, de paso) al Manchester United! El partido de la semana pasada, en Old Trafford, lo viví "a full" desde casa, viéndolo por la tele mientras comentaba en el Facebook a diestra y siniestra, y le ponía "likes" a todo lo que apareciera por ahí. Y mientras tanto lo seguía también por Twitter, y me regodeaba leyendo a los periodistas y bloggers ingleses sorprendidos con la calidad de los Leones. Qué deleite. Haber estado en Manchester ese día hubiera sido increíble, como tiene que haber sido increíble estar en Bilbao este jueves para la revancha, cuando se completó la gesta.

Cómo habrá estado La Catedral, qué locura que tiene que haber sido Pozas antes y después del partido... pero como no estaba allí, mejor aprovechar el estar aquí, y así es que aproveché a juntarme con 3 compañeros de la biblioteca e ir al pub, ya que el jueves era Curry Night.



El viernes aproveché mi día libre para llevarme a Lore al shopping, donde Getty Images Gallery tenía una exposición de fotos antiguas del East End. Muchas de las fotos tenían que ver con la 2da Guerra Mundial y el Blitz, ya que el Este de Londres fue la zona más bombardeada por los nazis. 

Y siguiendo la vena histórica, el sábado a la tarde aprovechamos que una amiga de una amiga es guía turística y nos sumamos a un tour de la City que arranca en Covent Garden y termina en la Tower of London, con unos cuantos datos históricos que no teníamos presentes. También tienen un tour sobre el Londres de Jack el Destripador... es posible que lo hagamos pronto.

Con tanta historia y tanta caminata, no me dio la energía para sumarme a la locura de St. Patrick's Day... me di una vueltita por el Soho y aquello era casi como un 24 de diciembre en el Mercado del Puerto... no sé si es que salieron todos los irlandeses de debajo de las piedras, o como dijo un conocido, los ingleses aprovecharon porque festejar a San Jorge no tiene gracia. El caso es que el ambiente estaba insufrible y yo estaba agotado después de 3 horas de tour a la intemperie. No me quedó otra que ir a celebrar San Sofá en casa. No me quejo.

En The Goldengrove pub en Stratford, comiendo un curry y poniéndome al día con 2 de mis ex-compañeros de la Biblioteca

jueves, 8 de marzo de 2012

Sunday ramblings IV: ¿vale más tarde?

Se termina una semana muy sociable y afortunada, y a bordo de la District Line nos disponemos a desandar los 23km que llevan de Richmond hasta casa, en el East End.

Estuvo bien sobreponerse a nuestra habitual pereza y hacer el viaje para estar en el festejo de cumple de Tom, que se mostró tan sorprendido como agradecido por nuestro "esfuerzo".

Siempre nos genera un poco de trepidation el ir a estos lugares donde habrán unos cuantos desconocidos, pero suelen ser buenas experiencias all things considered, y hoy no fue una excepción.

De lo más interesante fue conocer a una muchacha que nació y vivió toda su vida en Richmond. A mi me sorprendió que ella no se considerara una "Londoner", tanto como a ella que nosotros hubiéramos decidido mudarnos a vivir aquí. Pero bueno, no es la primera persona con que nos cruzamos que piensa que España equivale a verano permanente, y que cualquier lugar es mejor que éste desde un punto de vista meteorológico.

Hablando de "Londoners" y de lugares comunes, el otro día salió un artículo bastante interesante sobre "nosotros" (ejem!) en el New York Times, en el que se discuten cosas tan variadas como si todos aquí chupan tanto como Winston Churchill (en resumen, sí), si la gente está ilusionada por tener los Juegos Olímpicos (no, salvo que tengan una pieza o un apartamento para alquilar), o si Kate Middleton está embarazada. Hablando de Kate, refieren a la afición de esta gente por las apuestas presentando los nombres más probables de su futura prole, y cuánto pagarán a quien lo acierte.

Otra sección interesante fue la descripción, en una frase, del perfil del lector de cada uno de los diarios de circulación masiva. Yo creía que a mi me pegaría The Guardian, pero como no practico yoga ni me armo mis propios cigarrillos, parece que me calza mejor The Independent: persona sobrecalificada que no rinde al nivel de su capacidad, ligeramente deprimida y que está realmente preocupada por el medio ambiente. Voy a tener que leerlo de vez en cuando a ver si de verdad somos el uno para el otro!

- o - o -

Antes, el viernes, aproveché mi gentil horario laboral para "culturizarme" en la Courtauld Gallery, donde había una exposición de cuadros de Piet Mondrian junto a Ben Nicholson (mucho gusto), y donde está en exposición uno de mis cuadros favoritos:


La visita tuvo gusto a poco, supongo que porque esperaba encontrarme con más variedad y cantidad. En los últimos años me acostumbré a los museos que te ganan por cansancio, y ésta fue una experiencia mucho más manejable, con sólo 2 salas y algo más de una docena de cuadros que se podían ver rápidamente. Por otra parte había también una sección con fotos y cartas que intercambiaron Mondrian y Nicholson antes y durante la 2da Guerra Mundial, lo que tenía su interés... ahora que lo pienso puede que no me haya decepcionado tanto.

Y bueno, al día siguiente estaba paseando por nuestro glamoroso Roman Road Market, de vuelta de la biblioteca, y hete aquí que me encuentro con un mural en el medio de la calle que me hizo acordar al amigo Nicholson: 


¿Va a ser que vivimos en un barrio cool, después de todo? Quién lo diría...

Weekly pints count: 2
En Richmond, con Tom, Michelle, y sus amigos raros pero simpáticos incluida Leticia la mejicana, y el tipo de las rastas que no sabíamos si estaba más fumado que borracho o viceversa.

domingo, 19 de febrero de 2012

Sunday ramblings III: no sólo de fútbol...

Lo malo de estar emocionalmente ligado a once tipos corriendo atrás de una pelota es que cuando tienen una semana como la última, de un pechofriísmo o una incapacidad insuperables, la verdad es que no te dejan en un muy buen lugar anímico. Claro que ya estoy acostumbrado a colapsos de febrero... hace años que viene siendo la misma historia.

Mi adicción a Twitter no ayuda en la materia, pero como every cloud has a silver lining, también de Twitter saco esta reflexión a modo de consuelo: Well. I'm stuck with em. I know I am. I'm happy to be too. Ultimately, that means it's useless to be upset. Muy cierto, aunque si bien inútil yo no puedo evitar estar upset. 

En todo caso, entre una decepción y otra la semana tuvo unas cuantas cosas buenas, que creo se pueden presentar con imágenes: 

El jueves fuimos a cenar a casa de Ben y Jenny, que son de lo mejor que nos ha dado Londres hasta ahora. Ben es, creo, la única persona que hasta ahora ha sido capaz de desmentir la noción de que la comida inglesa es inferior a la del continente. O bueno, para ser un poco menos drástico: cada vez que nos ha cocinado, nos hemos chupado los dedos. 

 Por supuesto, como cada vez que nos juntamos con ellos, el fin de la reunión está dictado por los horarios del metro ya que nunca nos alcanza el tiempo para que se acaben los temas de conversación (o la buena bebida). Mención aparte merece el metro de esta ciudad, que se va a dormir temprano como buen inglés, y desmiente las credenciales de city that never sleeps que uno podría imaginar dado su número de habitantes. 
 
El correr para llegar al último metro tiene sus inesperadas recompensas, como viajar en un vagón vacío, algo inusitado y muy infrecuente. Nosotros tratamos de sacarle el jugo y en mi caso me dediqué a practicar por si algún día tengo que ganarme la vida como vendedor en el transporte público: Señoras y señores que hacen uso de este medio de transporte, tengan uds. muy, pero que muy, buenas noches...

Cómo es que no estuve resacoso el viernes por la mañana es algo que todavía no me explico.


El sábado amaneció gris y lluvioso, pero juntamos fuerzas y salimos a enfrentar los elementos. Estuvo bueno ver la ciudad desde otro ángulo: 

La city vista desde Hoxton
Ya de vuelta hacia casa, las nubes se levantaron un poco por el oeste, y nos dejaron unas vistas del atardecer bastante espectaculares:



Luego se vino la noche literal y metafóricamente con el partido del Arsenal. Pero no queremos volver a ese tema, no?

En el Bow Bells, sufriendo, y con Lore haciéndome el aguante.
Bonus drinks: buena parte de 3 botellas de vino tinto con Ben, Jenny y Lore.