lunes, 25 de junio de 2012

Sunday ramblings XI: Bloody Bank Station

Hoy en día es tan raro que me tome el metro para ir a Central London... cada vez que lo hago veo en las caras de la gente los trazos de historias imaginadas que me atraviesan y se van, cada uno con su secreto inexpugnable.

Es algo que por lo general disfruto inmensamente. Sin embargo, si el periplo requiere cambiar en Bank la situación cambia radicalmente.



Cada estación tiene su personalidad, se podría decir; sus cualidades definitorias y singulares. Angel tiene la escalera mecánica más larga, Bethnal Green su pasado trágico, Whitechapel su cercanía al subcontinente Indio, and so on.

Si detesto Bank no es por su connotación como centro del centro de la cuna del capitalismo, sino por su sistema de ventilación y por su olor. Otra particularidad de las estaciones de metro es que algunas tienen su propio olor, y el de Bank es el peor de todos. Y el cambio de línea, de la Central a la Northern, o viceversa, toma unos fétidos 10 minutos.

Así que hoy otra vez, durante 10 largos minutos, subo el volumen, aprieto el paso, y veo pasar historias por escribir.

Weekly pints count: 0
Después de la semana pasada, y ante la semana que se avecina, éste iba a ser sin dudas un periodo de descanso etílico.

domingo, 17 de junio de 2012

Sunday ramblings X: El primer Oriental en las Highlands

Necesitábamos vacaciones. 

La Reina estaba festejando cumpleaños, y como buena doña generosa que es nos regaló a nosotros, simples plebeyos, un feriado extra.

Nosotros aprovechamos la ocasión para mandarnos mudar a Edimburgo, ciudad que Lore conocía de pasada y que me quería mostrar hace tiempo. Y ya que estábamos por allí, aprovechamos para hacer un tour por las Highlands escocesas.

Las Highlands ocupan el 75% del territorio escocés, pero allí sólo vive un 20% de la población. Los paisajes de montañas, lagos y castillos son tan impresionantes que no creo poder hacerles justicia con palabras.


Durante el tour de 3 días Carole, nuestra guía, fue mezclando clases de historia con humor escocés y muchos dardos hacia los ingleses. Los quieren tanto como nosotros a los argentinos, o los vascos a los españoles.

Entretanto, aprendíamos el significado de varias palabras frecuentes en el gaélico escocés, como Loch, Glen Ben, Failte, o Aye (lago, valle, montaña, bienvenido, sí). Y también datos curiosos y sorprendentes, como que el Irn-Bru, un refresco que es "la segunda bebida nacional", tiene más ventas en Escocia que la coca-cola. Aparentemente sólo en Escocia y en Perú la coke no es namberguán en ventas. Yo me auto-excluí de probar whisky cuando pasamos por una destilería, pero no me iba a quedar sin catar Irn-Bru... a todo aquél que haya probado alguna vez un chicle Doble Globo de frutilla el sabor le resultaría familiar.

Nuestra base en las Highlands fue Fort Augustus, un pueblo minúsculo a orillas de Loch Ness. Allí, la primera tarde, fuimos al Clansman Centre donde Ken, un true Highlander al decir de Carole, nos hizo una demostración de cómo era la vida en las Highlands hasta mediados del Siglo XVIII, incluyendo cómo plegar y vestir la kilt, qué tipo de armas se usaban en batalla, y la dinámica de la vida cotidiana en las típicas moradas escocesas de la época.

Fue una experiencia de lo más interesante y al finalizar me demoré un poco para felicitar a Ken. Nos pusimos a conversar y, lógicamente, me preguntó de dónde venía. Resultó que yo era el primer uruguayo que había visto por allí (no era el primero en decírmelo ese día; aparentemente también fui el primer uruguayo al que Carole guiaba en el tour), pero Ken, a pesar de su aspecto highlander con kilt y espada resultó que había vivido durante años en Valencia, trabajando para la Jaguar, y había visitado Bilbao en varias ocasiones, en tiempos en que la amenaza de ETA era mucho mayor.

Por desgracia, mientras me contaba todo esto y charlábamos sobre lo bien que se come en el País Vasco, Ken no tuvo mejor idea que cambiarse de ropa... se quitó la kilt y se puso unos vaqueros de lo más normales. Dejó el escudo y la espada y se puso una camisa (que ni siquiera era a cuadros!). En un momento, Ken the Highlander se convirtió en Ken el de la Jaguar, lo que le quitó un poco de impacto a la historia precedente, pero fue de todas formas una situación curiosa de principio a fin.

Fort Augustus... un pueblito casi de ensueño en el que si uno tuviera que vivir, seguramente se volvería loco. Estábamos aún a 20 días del solsticio de verano, pero a las "11 de la noche" todavía era de día. Y lógicamente, en invierno la situación es inversamente dramática. Sumado al frío del lugar, un combo que no es para cualquiera. Pero ante los 5 locks del Caledonian Canal que unen Loch Ness con Loch Oich, con las montañas de fondo, uno se podía distender en un momento de contemplación satisfecha, o satisfacción contemplativa.


El segundo día partimos en dirección oeste hacia la Isla de Skye y en cierto modo, otra vez, fue como haber cambiado de país. Luego de una parada intermedia en un pequeño pueblo que iba a ser nuestro último contacto con "la civilización" (un supermercado donde comprar algo para el almuerzo, y baños públicos) por un buen rato, nos metimos en una carretera vecinal (por ser generoso) hacia el extremo sur de la Isla, para ir a un pueblo llamado Elgol.

Elgol me hizo acordar un poco al Cantábrico, por la proximidad de las montañas al mar, pero también a ciertas zonas de la costa de Rocha por los paisajes despojados y el olor a mar. Claro que ver ovejas caminando entre las rocas al lado del mar, con las montañas de fondo... eso es algo que no había visto nunca hasta ahora...


Más fotos del viaje, aquí.

Weekly pints count: 4.5 + 1 riojita
El final de esta semana estuvo un poco más sociable que de costumbre, con reuniones con los compañeros de laburo de Lore el jueves, con los míos el viernes, y con mis ex-compañeros el sábado. Se siente como un diciembre cualquiera en Montevideo! Claro que de sol y/o verano mejor no hablamos...

jueves, 24 de mayo de 2012

Here comes the sun (du ru du du!)

Bueno!

Luego de un par de semanas complicadas en el laburo, de esas que te dejan desganado, parece que finalmente se está dando vuelta la tortilla.

A menos de un mes del verano, como estaba previsto la primavera sigue brillando por su ausencia. Pasamos de escasos 10 grados al bochorno sin transición. Esta mañana me encontré con esto en BBC Weather:


No son las mejores condiciones para trabajar, pero no me quejo (especialmente porque no vuelvo al laburo por otros 3 días!).

Durante el único atisbo primaveral que tuvimos, un día en que entre tanta miseria consecutiva pronosticaron un día de sol, nos fuimos en tren a Salisbury y de allí a Stonehenge. Estuvo bien el paseo, si bien la experiencia de estar frente a los menhires fue un poco underwhelming, tal vez porque el lugar estaba atiborrado de turistas (como nosotros). De todas formas fue interesante y nos lo tomamos con humor.


Y cambiando de tema, aunque de fútbol no quiero hablar mucho... si bien el Arsenal se aseguró el tercer puesto en la Liga (una hazaña considerando cómo empezó el año), desde entonces las noticias no fueron las mejores. La final de la Europa League fue una decepción, la final de la Champions League fue un bajón, el clásico no terminó muy bien, que digamos, y mañana es la final de la Copa del Rey, que está complicada para los Leones.

Pero bueno, lo que me llevó al fútbol fue esta foto en la portada de hoy en The Guardian:






Me pareció curioso que para ilustrar a los 50 targets de este verano, hayan usado a dos uruguayos y a un vasco. Estamos en todo.

Y bueno, me despido como arranqué, saludando a Lorenzo.





Weekly pints count: 0
Esta semana no hubo ales pero sí visita al pub, adonde fui con Anna (una compañera de la biblioteca que acaba de pasar de Whitechapel a Mile End) a hacer un poco de catch-up, y de paso tomarme unas copas de vino blanco, cosa que hace tiempo no hacía.

domingo, 6 de mayo de 2012

Sunday ramblings IX: efectos literarios

A veces pienso que el tiempo que dedico a leer ficción bien podría ser mejor aprovechado en otras cosas. Pero más a menudo pienso que ese tiempo es poco, y que me gustaría leer mucho más aún.

No soy ni pretendo ser un crítico literario. No leo para recomendar ni para describir. Tampoco, necesariamente, para aprender.

Una de las cosas que me interesa de la lectura de ficción es cómo interactúa la historia con nuestro mundo interior, y también cómo se relaciona con lo que pasa a nuestro alrededor. Muchas veces lo que me queda de un libro es, más que la anécdota o los personajes, las asociaciones de ideas con gente, momentos, o aún canciones o películas que confluyeron al mismo tiempo y quedaron ligadas para la posteridad.

Por ejemplo:

Firewall, Henning Mankell. Típicamente reflexivo, opresivo, denso y deprimente. Tal vez no sea la mejor lectura para las vacaciones, pero mejor leerlo en vacaciones que cuando el entorno se aproxima a la anécdota. Probablemente en unos meses recuerde que lo leí de apuro porque estaba reservado por alguien más, y que como siempre con las novelas de Wallander, no fue una lectura cómoda.

The potters field, Andrea Camilleri. Al igual que con Mankell, esta saga va de un detective y tiene mucho de costumbrismo local, pero es probable que las similitudes terminen por allí. El tono es siempre mucho más liviano, y no debe ser casualidad cuando se pasa del invierno sueco al verano siciliano. Si Mankell utiliza a Wallander para cavilar sobre los cambios (para peor) en la sociedad, Camilleri usa a Montalbano para reflexionar sobre el paso del tiempo y las relaciones humanas. Eso sí, en ambos personajes el envejecer y la cercanía de la jubilación es un tema recurrente. Si me cuesta leer a Mankell, Camilleri siempre se me termina muy rápido.

Brand new friend, Mike Gayle. Fue una suerte que me cruzara con este libro, gracias a Lore, unos meses luego de llegar a Londres, y no unos meses después de llegar al País Vasco. Cuenta la historia de un chico que por seguir a su novia se muda de ciudad, y de cómo luego extraña a sus amigos, y de cómo le resulta casi imposible hacer nuevos. Este libro ticks so many boxes que un par de años antes casi me hubiera dolido leerlo. Por otra parte, está escrito con una gran cercanía, y genera una nostalgia dulce y una gran complicidad, como si los amigos de Rob fueran tus amigos, como si sus pubs fueran tus ramblas, y sus pintas tus mates. Por otra parte, cuando los libros se leen tan fácil, hay veces que hasta resulta sospechoso. ¿Es bueno porque es simple? ¿O es simplemente simple? La eterna pregunta, el dilema Dan Brown. Por lo pronto estoy leyendo un segundo libro de Gayle a ver para qué lado se decanta esa balanza.

As I walked out one midsummer morning, Laurie Lee, y Homage to Catalonia, George Orwell. La biblioteca donde trabajo ha cambiado mucho (y mayormente para mal) en los últimos 18 meses. Los dos compañeros con los que he tenido más feeling literario ya no trabajan conmigo, pero a tiempo llegué en su momento de pedirles una recomendación. Andy y Mike no se conocían en ese entonces, ya que estaban en áreas diferentes, lo que hace más curioso que ambos me hayan recomendado libros sobre la guerra civil española. Tampoco me los recomendaron por mi proveniencia. Mike me dijo claramente que el de Orwell era su favorito, y cuando se fue de la biblioteca, cansado de los cambios que veía tan injustos como injustificados, no pude menos que pensar que Orwell hubiera aprobado, discretamente y con pocas palabras. La de Andy, como la de Lee, es una historia más amable. Si bien todavía está en la biblioteca, de los 5 días de la semana yo trabajo 3 y él los otros dos. Ya no hay por allí quien me llame chap, y a decir verdad hoy por hoy tampoco tendría mucho tiempo para comparar la suerte del Arsenal con la del Bristol City. Todo tiempo pasado, que le dicen.




Weekly pints count:1
Homenajeando a Igor, el viernes nos fuimos a por una cena temprana en un pub al estilo Wetherspoons, y me tomé una John Smith's.


jueves, 19 de abril de 2012

Sunday ramblings VIII: making amends

El domingo pasado, de Pascuas, estábamos de vacaciones y me tomé licencia de los Sunday ramblings. No tenía una compu cerca, ni tiempo entre manos a pesar de estar de vacaciones (aunque suene a contradicción, ¿cuántas veces necesitamos un descanso luego de las vacaciones?).

Hace unos días que estamos de vuelta por aquí, y yo le daba vueltas a la entrada de hoy ya que Londres no fue gentil con nuestro retorno (¿o tal vez sea viceversa?). Es duro volver cuando se lo pasa muy bien en casa, aunque sea una segunda casa, y por acá te reciben con todo, como si nunca te hubieras ido, sin tiempo a transiciones ni adaptaciones. Como dicen, you've got to hit the ground running, pero está difícil después de 6 días de desconexión total.

Por supuesto me podría explayar sobre los días que pasamos en el País Vasco y alrededores, sobre los manjares de Fermina, o las patatas riojanas en La Rioja, las calles empedradas de Santillana del Mar, los tiburones y tortugas del acuario de Donostia, o las vistas de Zumaia, donde desde un mismo punto se puede ver monte, playa, puerto y mar, de un verde increíble.


Y luego están los amigos, claro. Y los momentos de complicidad, y el relax de no tener que traducir mentalmente lo que se oye o lo que se va a decir. Un poco de todo eso se puede ver en este link.

Pero bueno, me tomó unos días reconciliarme con London. De a poco lo fui logrando, creo. En el laburo ya marcha todo más encaminado, y eso es fundamental. También nos dimos (y nos daremos) algunos gustos en estos días, justamente a sabiendas de que hay que ayudar a esta experiencia a que se deje querer.

En el medio de esta coyuntura, creo que lo que mejor me vino fue ir el domingo a encontrarme con Owen y George en el pub. Son dos ex-compañeros de la biblioteca (víctimas de la reestructura), fanáticos del Chelsea y el Tottenham respectivamente, y ese día sus equipos se enfrentaban por las semifinales de la FA Cup. Si me hubiera quedado en casa hubiera deseado que los dos perdieran, o que el resultado se contara en lesiones en vez de en goles, y como eso no iba a ocurrir, al menos me fui a verlos sufrir un rato (a uno más que al otro, ya que el partido terminó 5-1), mientras les contaba lo bien que se come en el norte de la península ibérica y lo mal que están las cosas en la biblioteca (sea cierto o no, no esperarían escuchar otra cosa de mi, y yo no estaba para decepcionarlos).

Entre goles y pintas sonó la campana y nos cantaron last orders. Ellos se fueron a por la última en algún otro pub, y yo me volví para casa, un poco mareado y otro poco contento, aunque sin ser capaz de explicar muy bien por qué.

Es lo que pasa cuando te apuran...
Y hay que sumarle un poco de Riojita, aprovechando que Lore pasó por la Charity y me regaló una copa, para tomarlo al estilo poteo por Erandio.

lunes, 2 de abril de 2012

Sunday ramblings VII: the situation is very fluid

Versión en castellano


It beggars belief to think that we're already in April. Not long ago we were making plans for things to be done in the first month of 2012, and where did that one go? And the other two?

Anyway, here we are, and as a colleague from the Library said, "the situation is very fluid". She was trying, I think, to help me make up my mind and go for a new job within the Library, one that in slightly different circumstances would have been close to ideal. I'm not convinced, though, that the time is right. Nor that I'm ready to move into the office full time and relinquish the hustle and bustle that's been keeping me awake at night, and entertained no end during the day. It's like a tide... it comes and goes, and right now it looks like it's time to swim, not to let oneself go.

This fluid situation will see me meeting again with an old acquaintance. A tie. Yes, tomorrow I'll have job interviews, but this time I'll be on the other side of the table. We'll see how that goes, but it should be interesting.

In the meantime, Spring has come in full force and for the last 10 days we've almost constantly had the sun keeping us company. The only one day Lorenzo deserted us was on Saturday, when I  had tickets to go to see Fulham vs. Norwich City at Craven Cottage. Not the best day to be in a stadium right next to the river, but what can you do.



I was planning on cheering Fulham, but we ended up in the away end, and I enjoyed massively the chants of "Come on you Yellows!", "Come on City!" and "We'll sing on our own, we'll sing on our own, we're Norwich City, we'll sing on our own". Fulham's supporters, as seems to be the case with most home supporters in this country, were largely anonymous, but their team still won 2-1 on the day.

And of course, I couldn't leave the stadium without first finding the most weird of homages in sports grounds in these parts: Michael Jackson's statue! This is really bizarre.


Weekly pints count: 0
Another abstemious week, except for the red wine I used for cooking.

Sunday ramblings VII: the situation is very fluid, viste?

Es de no creer que ya estemos en abril. No hace mucho estábamos haciendo planes para el primer mes del 2012... ¿a dónde se fue? ¿y los otros dos?

Pero bueno, acá estamos, y como me dijo una colega de la biblioteca, "the situation is very fluid". Creo que estaba intentando ayudarme a que me decidiera a presentarme a un nuevo puesto en la biblioteca, que en circunstancias ligeramente diferentes habría sido casi ideal. Sin embargo, no estoy convencido de que sea el momento más adecuado. Y tampoco estoy convencido de mudarme a tiempo completo a la oficina y abandonar el ajetreo que me mantiene despierto por las noches, y entretenido durante el día. Es como una marea... viene y va, y ahora mismo parece que es momento de nadar, no de dejarse llevar.

Esta situación fluida va a hacer que me reencuentre con una vieja conocida, la corbata. Es así, mañana tendré entrevistas de trabajo, pero esta vez voy a estar del otro lado de la mesa. Veremos cómo va, pero debería ser interesante. 

Mientras tanto, la primavera se vino con todo y durante los últimos 10 días el sol nos ha hecho compañía casi constantemente. El único día que Lorenzo nos abandonó fue el sábado, cuando yo tenía entradas para ir a ver al Fulham contra el Norwich City en Craven Cottage. No fue el mejor día para estar en un estadio pegado al río, pero qué le vas a hacer.




Estaba decidido a alentar al Fulham, pero terminamos en la tribuna visitante, y disfruté un montón con los gritos de la hinchada: "Come on you Yellows!", "Come on City!" y "We'll sing on our own, we'll sing on our own, we're Norwich City, we'll sing on our own". La hinchada del Fulham, tal y como parece ser el caso con casi todas las hinchadas locatarias en este país, estuvo bastante callada durante el partido, pero aún así ganaron 2-1.

Y por supuesto, no me podía ir del estadio sin antes encontrar al más extraño de los homenajes que se pueda ver en recintos deportivos por estos lares: la estatua de Michael Jackson! Todo muy raro...



Otra semana abstemia, salvo por el tinto que le eché al tuco.