jueves, 6 de marzo de 2008

El hombre de la bata

CuantoCambio venía germinando hace tiempo, pero seguramente se terminó de definir, en mi mente, en los primeros 3 días en España... perdón, en País Vasco y Catalunya, que distan de ser lo mismo.

Entre curvas y más curvas, atravesando valles, rodeado por los montes de Vizcaya en el taxi desde el aeropuerto hasta mi nueva casa.

En Palamós, Vullpellac, la Bisbal d'Empordà, y otros pequeños y preciosos pueblos de Girona.

Tras probar gambas, cocidos, lubinas, garbanzos, alioli y tantos otros platos y brebajes cuyos nombres ya olvidé (y la mayoría de ellos mucho más interesantes que lo que esta foto puede sugerir...). El último y sublime ejemplo, ayer, fue leche con miel...

Es que también hay cosas que no cambian, y una de ellas es el resfrío atroz que me aqueja. Mirar la pantalla me molesta, ya me bajé un rollo y medio de papel higiénico y dos paquetes de pañuelos, y ahora estoy aprovechando el 'momentum' posterior al té con miel que me acabo de tomar. Se me destapó la nariz por primera vez en 30 horas, creo.

Es un día para agradecer que se puede trabajar desde casa, con 2 pares de medias, pijama, y una larga bata.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mucha fotito, mucha fotito, pero de la bata nada. Vame che, ponele color al refrio vasco.