lunes, 23 de marzo de 2009

Reflexiones, más financieras que granadinas

Luego de 1 día y medio en Granada ya ni me acuerdo del día en Sevilla, ayer nomás. Ahora, en el bondi que nos llevará a Córdoba, me anima a escribir un ciego que contaba los asientos para ver dónde le tocaba sentarse, seguido de su lazarillo. Sin dudas le servirá de gran ayuda aunque no pueda avisarle dónde tiene que sentarse. Está bastante más atrás así que no sé si al perro le asignaron un asiento... supongo que si.

¿Y si el perro se mea? ¿Dejará muchos pelos en los asientos, que son afelpados? ¿Los limpiarán? ¿Y si el próximo en usar el asiento es alérgico? cuántas preguntas sin respuesta...

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En 2 horas llegaremos a Córdoba. Esta mañana subimos a la Alhambra, que es impresionante. Entre otras cosas supimos que unas 8.000 personas la visitan al día. Fueron 3.100.000 el año pasado, aproximadamente (es el monumento más visitado de España, al parecer, y debe ser el que más recauda porque las cuentas nos suman unos 36 millones de euros al año, roughly.


Mientras echo un último vistazo a la Sierra Nevada, continúo con las matemáticas: Inma, nuestra guía hoy nos dijo que la Alhambra no deja ganancias pues esos ingresos se destinan a pagar al personal y para tareas de restauración. Fair enough. Claro que ese cálculo no contempla los ingresos que suponemos privados de las empreses destinadas a la visita guiada. Otro cálculo rápido me sumó 720 euros de ganancia por la visita de hoy (20 personas en el tour en español), en la que participaron 3 personas: Inma, otra guía y el chofer del minibus que nos llevó. 

Espero que se hayan llevado una buena tajada, pues el trato prodigado lo merece. Pero he de admitir que por un momento pareció un filón lucrativo y tentador.

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