jueves, 2 de abril de 2009

Puzzling Granada

Esto del turismo express está complicado si uno quiere jumpear into conclusions. A juzgar por las 5 o 6 horas de ayer hubiera descrito a Granada como una ciudad consumista y concheta hasta el absurdo (en dialecto local: megapija). 


En las 6 o 7 horas de hoy vimos otra de sus caras, megaturística pero también muy hippie y también mora. Y una y otra casi sin puntos de contacto. 


Y con la sospecha de una Granada cotidiana que supongo interesante, pero que apenas pude vislumbrar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Compartiendo diálogos, recuerdos e impresiones
En esto de “rever”, o mas bien meditar sobre lo visto, algunas cosas que me siguen resonando. Un ejemplo, es el profundo silencio que en el medio de las juderías se sentía. Recovecos para la defensa y luego la intimidad, calles en que perdías con facilidad la orientación. (Por supuesto que preguntar, por dónde llego a….? no estaba previsto, pues caminábamos por donde los lugares y nuestro antojo nos llevara)
Recuerdos: los tres robustos gitanos montados en sus robustos caballos, conversando al tranco lento, e inmutables a los dos autos que sin poder pasar iban detrás. Uno de ellos, un patrullero. Y allí en esa callecita que muestra la foto, dónde los hipies encontraron vestimentas que representara lo que de occidente tomaron, encontré las phasminas, la que la sra. De Tienda Inglesa supo sacar de mi carrito y la que el sr. de tan buen gustos se llevó de mi apto. . Je.
¡Que bueno este recordis, de caminar juntos por esos otros mundos, y sentir que los hicimos "nuestros"!

Anónimo dijo...

Compartiendo diálogos, recuerdos e impresiones
En esto de “rever”, o mas bien meditar sobre lo visto, algunas cosas que me siguen resonando. Un ejemplo, es el profundo silencio que en el medio de las juderías se sentía. Recovecos para la defensa y luego la intimidad, calles en que perdías con facilidad la orientación. (Por supuesto que preguntar, por dónde llego a….? no estaba previsto, pues caminábamos por donde los lugares y nuestro antojo nos llevara)
Recuerdos: los tres robustos gitanos montados en sus robustos caballos, conversando al tranco lento, e inmutables a los dos autos que sin poder pasar iban detrás. Uno de ellos, un patrullero. Y allí en esa callecita que muestra la foto, dónde los hipies encontraron vestimentas que representara lo que de occidente tomaron, encontré las phasminas, la que la sra. De Tienda Inglesa supo sacar de mi carrito y la que el sr. de tan buen gustos se llevó de mi apto. . Je.
¡Que bueno este recordis, de caminar juntos por esos otros mundos, y sentir que los hicimos "nuestros"!

4 de abril de 2009 16:30